Cambiar el nombre de la red Wi-Fi, es uno de los ajustes sencillos que puedes realizar en tu router. Esto tiene ventajas, como vamos a explicarte, pero también puede tener algunos puntos negativos. De todo ello vamos a hablarte en este artículo, para que puedas comprobar si te interesa o no cambiar el nombre que tienes asignado.
Esto es algo que puedes realizar en cualquier momento y siempre que quieras. No solo podrías cambiar la contraseña, sino también el nombre que viene de fábrica, al adquirir tu router. Esto te permite reconocer mejor tu propia red inalámbrica y diferenciarla de otras que pueda haber alrededor.
Por qué es positivo
La primera ventaja, algo evidente, es que vas a tener un mayor control para poder identificar tu red. Si haces una búsqueda de redes Wi-Fi, es probable que aparezcan muchas a tu alrededor. Especialmente, esto va a ocurrir si vives en un edificio con muchos vecinos. Por tanto, si mantienes el nombre que viene predeterminado, puede ser lioso para encontrar cuál es el tuyo.
También es útil por seguridad. Al menos, al cambiar el nombre que viene de fábrica, te aseguras que no estás utilizando uno que podría identificar fácilmente qué router estás usando. Si alguien quisiera explotar la contraseña, al aprovechar alguna vulnerabilidad conocida, esto podría suponer un problema. Aunque hay otros métodos para averiguar qué router utilizas, no das tantas facilidades al cambiar el nombre.
Por otra parte, es interesante para identificar correctamente diferentes redes que tengas en casa. Tal vez tengas algún repetidor, por ejemplo. Si utilizas un nombre para el Wi-Fi del router, otro para el repetidor y otras redes que uses, tendrás más controladas tus redes inalámbricas y te conectarás correctamente.
Desventajas de cambiar el nombre
Aunque haya puntos positivos, como has podido ver, también hay ciertas desventajas a tener en cuenta. La principal desventaja, es que vas a tener que configurar nuevamente todos tus dispositivos. Tu televisión, tus ordenadores, móviles o cualquier otro aparato, se conectan a la red Wi-Fi automáticamente, pero al cambiar de nombre vas a tener que hacerlo manual, la primera vez.
Esto también puede afectar a ciertas aplicaciones o automatizaciones que tengas en tu hogar, con la red Wi-Fi de tu casa. Podría haber fallos, aunque todo esto lo puedes solucionar desde los ajustes de cada programa. El punto negativo, es que tendrás que perder tiempo en verificar que todo esto funciona correctamente.
Por otra parte, podrías tener una falsa sensación de seguridad. Podrías cambiar el nombre de red, pensando que va a mejorar la protección, pero descuidar otros factores, como tener una clave del Wi-Fi adecuada. Es, por tanto, un problema también evitable, pero que podría afectarte si no tomas precauciones.
En definitiva, cambiar el nombre del Wi-Fi es algo sencillo y que viene bien por diferentes motivos. Sin embargo, también debes ser consciente de que puede suponer un problema si no revisas bien lo que hemos explicado. En cualquier caso, más allá de elegir un nombre diferente para tu conexión, asegúrate de usar una contraseña adecuada y de tener tu router bien configurado.